sábado, 21 de marzo de 2009

Retirarse de la Ciudad

Este fin de semana con el motivo del dia del padre me he venido a Enzesfeld, a las afueras de Viena, a pasarlo con el (el vive aqui). Estar aqui, en medio del bosque, sin un solo edificio alto o coche que te pueda recordar a lo que es la vida en la ciudad es una cosa realmente agradable. Esta todo nevado y hace un frio que pela, ideal para encender la chimenea y sentarte en una butaca con ventana al lado a leer y contemplar el paisaje nevado. Despues de comer nos parecio divisar un caballo por la ventana que habia hecho una incursion en el jardin, cuando salimos resultaron ser 6 ponys! (no me chuto, no) Esto es naturaleza y lo demas tonterias. La gente en pueblos como este ademas es muy amable. Fuimos a cenar a nuestro italiano favorito, el dueño se sienta en la mesa de todos los clientes que conoce mas o menos y les invita a un grappa mientras se cuentan las ultimas nuevas (se las pilla dobladas, si), te saca a su hija pequeña para que veas lo que ha crecido y todo muy en plan familiar. Es muy agradable que a donde vayas te hagan sentir como en casa y librarte del anonimato de la ciudad. Esos son los pequeños lujos de la vida que le hacen sentirse a uno en paz y feliz, lastima que la mayoria de la gente no los sepan apreciar...

lunes, 16 de marzo de 2009

Conociendo Palencia

Una pequeña ciudad a unos 260km mas o menos de Madrid pero con mucho que ofrecer. Un ambiente muy tranquilo, gente muy amable por lo general y todo "bonito-barato". Nada mas llegar nos dimos cuenta de lo limpia que está la ciudad y de lo bonita que es a pesar de no ser una ciudad de gran presupuesto. Con varias esculturas e instalaciones de estilo moderno pero sin llegar a desentonar con los preciosos parques y los demas edificios. La segunda catedral más grande de España, según nos contaban, con unas gargolas bastante curiosas. Una de ellas parece sostener una camara de fotos, lo cual obviamente es imposible pero contemplandola bien de verdad lo parece. Recomiendo sobre todo una caminada por el paseo que recorre el tramo que el rio Carrion hace por dentro de Palencia. Lo que más nos gusto a mi y a SH fue lo amable que fueron los palentinos, todos parecián hacer un gran esfuerzo porque nos llevasemos una buena impresion de la ciudad. Por la noche hay muy buen ambiente tanto para lo que se quieren ir de bares como para los que prefieren las discotecas multitudinarias. Ademas sale todo baratisimo, en un local pedimos 5 copas y nos cobraron 11€, lo cual puede llegar a ser muy peligroso :P Un buen plan es irse de montaditos en vez de cenar, a partir de las 8 pagas 1,40€ y te ponen una caña con un montadito, no veas que montadito por cierto.
Desde luego un viaje que hay que repetir pronto y que recomiendo a cualquiera. Lo único fundamental: Ir con alguien que conozca la ciudad!